
La Galería Cernuda del Centro Hispanoamericano de Cultura, ubicada en el malecón de La Habana, fue el escenario de la última y recién concluida exposición personal del artista cubano Carlos Zorrilla, titulada BORDER. EL proyecto formó parte de las acciones colaterales de la 15ª Bienal de La Habana y se realizó con curaduría de Laritza Suárez del Villar, historiadora del arte y maestranda en Producción simbólica y mediación sociocultural por la Universidad de las Artes (ISA), quien es además profesora, curadora y galerista.
La exposición incluyó piezas pictóricas de gran formato que dominaron la sala con su presencia, así como obras más pequeñas y detalladas que exigían una observación íntima y pausada.

En BORDER, Zorrilla amplía su exploración de los “paisajes migratorios”, un concepto que ha marcado su trayectoria artística desde hace algunos años. La muestra establece un diálogo entre el desplazamiento humano y los entornos geográficos que trascienden lo físico para convertirse en escenarios metafóricos de transición.
El artista (re)define el paisaje como espacios que no pertenecen a una geografía específica y que simbolizan el tránsito de los seres humanos hacia nuevos horizontes. En este contexto, los elementos distintivos del paisajismo representacional transmutan en símbolos semi-anecdóticos. Propone una percepción de la vegetación agreste, la tierra, la noche, el cielo… como elementos que componen un registro visual y sensorial, más allá de la contemplación a la que pueden inducir sus grandes lienzos.

En palabras de la curadora:
Border, la nueva propuesta expositiva del pintor Carlos Zorrilla es una continuidad a la línea pictórica e investigativa de lo que designaría como “paisajes migratorios”, estrenada con la serie Horizontes robados. Zorrilla se convierte en un observador y oyente de escenas narradas por emigrantes irregulares a través de las redes sociales o en diálogo íntimo, donde existe la descripción –subjetiva y a veces distorsionada- de un entorno natural extraño y de escasa confianza para un insular -por la presencia de referentes visuales desconocidos en el contexto caribeño- cuando realizan “la ruta del sur”. Si bien la travesía ilegal no ha dejado de ser marítima, el itinerario habitual en los últimos años es el recorrido por países puentes en Centroamérica y Suramérica, por eso la frontera que le interesa a Zorrilla es la terrestre, porque la migración cubana y de otros caribeños insulares cada día se parece a la de los latinoamericanos, no sólo desde lo visual, sino también desde lo simbólico. Los paisajes migratorios de Zorrilla son “no-lugares” por los que los seres humanos transitan a otra vida –algunos cruzan la meta, y otros saltan a la muerte-, son horizontes del deseo, y fronteras del estupor y, por ello, la montaña se transforma en templo, el cactus en deidad y la noche, en letargo.
Laritza Suárez del Villar

BORDER dentro del contexto de la Bienal
Como parte de la 15ª Bienal de La Habana, BORDER se destaca como un proyecto de temática contemporánea y urgente, en un momento en el que la migración –tanto en su sentido literal como metafórico– continúa siendo un tema crucial en el contexto global. Teniendo en cuenta la temática migratoria como un factor recurrente en el arte cubano, se vuelve igualmente necesario subrayar la voluntad renovadora de Zorrilla en cuanto al modo de abordarla. Se aleja de los cánones isleños, marítimos, socio-religiosos, políticos e identitarios que han acompañado la obra de marcada relación al éxodo. Prefiere hacerlo mediante el paisaje inhabitado y un aparente hedonismo visual. Esta universalidad hizo de BORDER una propuesta relevante tanto para audiencias locales como internacionales.

La propuesta de Zorrilla hacia el futuro
Con esta exposición, Carlos Zorrilla reafirmó su posición como uno de los artistas más destacados de su generación. La continuidad de su línea investigativa plantea interrogantes sobre cómo evolucionarán sus «paisajes migratorios» en futuros proyectos y cómo seguirá explorando las intersecciones entre el arte, la geografía y las experiencias humanas.
Fotografías: Vistas de la exposición BORDER, Centro Hispanoamericano de Cultura, La Habana. Autoría de Sabana Studio.






