Diario Visual es una serie fotográfica que recoge los últimos dos años de mi vida en La Habana mediante fotografías analógicas en blanco y negro. Esta colección de imágenes no solo documenta momentos significativos de mi existencia, sino que también refleja las complejidades y contradicciones de la vida cotidiana en Cuba desde un enfoque personal e íntimo. Cada fotografía es una ventana a mi realidad, y revelan la intersección entre lo personal y lo colectivo, lo particular y lo universal. En este sentido la obra se plantea como un diálogo abierto con el receptor que puede encontrar en las imágenes algunos fragmentos de su propia vida, un espacio donde la intimidad se convierte en un terreno común. A través de estas fotografías, abordo temas profundamente arraigados en la realidad cubana actual, tales como la migración, la crisis social y económica, y la transformación urbana con la construcción de nuevos hoteles. Estas problemáticas se presentan en la obra de manera poética y metafórica, pues eluden las proclamas políticas manidas y la crítica directa, e invitan al espectador a una reflexión más profunda sobre la soledad y la nostalgia que impregnan nuestra existencia. Cada fotografía lleva como título la fecha en que fue tomada, con el fin de proporcionar una estructura cronológica que simula las entradas de un diario personal. Algunas imágenes están acompañadas de breves oraciones que actúan como susurros de mis pensamientos y emociones en esos instantes. Diario Visual es, por ende, una narrativa visual que trasciende lo documental para convertirse en un testimonio emocional y poético, donde cada imagen es un fragmento de mi historia y de la historia de mi país.






