«Hoy alegre, mañana bien» explora los carteles y anuncios publicitarios de Cuba en las décadas de los años cuarenta y cincuenta como símbolos del pasado y de la memoria colectiva. Estos elementos publicitarios tenían la capacidad de ilustrar la época, y difundir información sobre productos o servicios. En la obra, se realizaron modificaciones tanto en el diseño como en el texto original de dichos carteles, incorporando fragmentos de textos literarios para brindarles nuevos mensajes y significados. Estableciendo un marcado interés por el pasado y el presente histórico y social de Cuba. De esta manera, las vallas se convierten en un intento de mostrar la realidad cubana sin desentenderse de su pasado.




