Sin más, presento un horizonte casi reconocible, cruzado miles de veces, pisados por miles. Una línea que dice cerrar todo lo que puede ser Patria. Más allá de esa supuesta línea no hay nada, es vacío inservible. Y yo, solo sé que el mar y el cielo nunca se cruzan, que, lo que es una ilusión se convierte para muchos en un tormento.












